Región tiene a la fecha cuatro proyectos, de los cuales uno ya cuenta con EIA aprobado por el MEM.
Los ministros de Energía y Minas y de Agricultura, Carlos Herrera Descalzi y Miguel Caillaux, respectivamente, cedieron finalmente a las presiones de un grupo de dirigentes de Andahuaylas y firmaron el acta en la que el gobierno se compromete a suspender toda actividad minera en la zona, con lo cual a Apurímac y al Perú se le puede escapar como agua entre los dedos más de US$ 10,800 millones de inversión minera prevista para la próxima década.
En efecto, luego de los enfrentamientos y la controversia que desató la salida de Andahuaylas de los ministros de Energía y Minas y Agricultura, el titular de esta última cartera, Miguel Caillaux, informó que ambos firmaron el acta de compromiso elaborada en la reunión entre autoridades y dirigentes de la zona.
“Esperamos que con esto regrese la calma. Como lo dijimos reiteradas veces, si no quieren minería, no habrá minería, porque los procedimientos exigen que la población se manifieste en determinadas instancias”, sostuvo Caillaux.
En ese sentido, el gobierno suspenderá el otorgamiento de concesiones mineras en las zonas de Chincheros y Andahuaylas en adelante y gestionará un Decreto Supremo que refuerce esta posición.
De acuerdo a la última cartera de proyectos aprobada por el Ministerio de Energía y Minas (MEM), la región Apurímac presenta un futuro promisorio, al haber captado el 20% del total de la inversión minera comprometida en los siguientes 10 años, que asciende a más de US$ 51 mil millones.
El primer gran proyecto minero en riesgo es Las Bambas que incluso tiene el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado por el MEM, al igual que el proyecto Conga en Cajamarca. El compromiso de inversión del operador Xstrata Copper (Suiza) es de US$ 4,200 millones y la fecha de inicio de producción de cobre está prevista para el 2014.
El segundo gran proyecto minero en riesgo por la amenaza de algunos grupos de presión extremistas en Apurímac es Haquira perteneciente a la canadiense Antares Minerals, cuyo compromiso de inversión supera los US$ 2,800 millones y la fecha estimada de inicio de producción de oro, cobre y molibdeno es el 2013.
El tercer proyecto es Hierro Apurímac, de propiedad de la australiana Strike Resources, cuya inversión estimada es de US$ 2,300 millones; y el cuarto proyecto, también en etapa de exploración, es el cuprífero Los Chancas de Southern Perú Copper del Grupo México, que demandaría una inversión de US$ 1,300 millones.
SNMPE se pronunciaLos ministros de Energía y Minas y de Agricultura, Carlos Herrera Descalzi y Miguel Caillaux, respectivamente, cedieron finalmente a las presiones de un grupo de dirigentes de Andahuaylas y firmaron el acta en la que el gobierno se compromete a suspender toda actividad minera en la zona, con lo cual a Apurímac y al Perú se le puede escapar como agua entre los dedos más de US$ 10,800 millones de inversión minera prevista para la próxima década.
En efecto, luego de los enfrentamientos y la controversia que desató la salida de Andahuaylas de los ministros de Energía y Minas y Agricultura, el titular de esta última cartera, Miguel Caillaux, informó que ambos firmaron el acta de compromiso elaborada en la reunión entre autoridades y dirigentes de la zona.
“Esperamos que con esto regrese la calma. Como lo dijimos reiteradas veces, si no quieren minería, no habrá minería, porque los procedimientos exigen que la población se manifieste en determinadas instancias”, sostuvo Caillaux.
En ese sentido, el gobierno suspenderá el otorgamiento de concesiones mineras en las zonas de Chincheros y Andahuaylas en adelante y gestionará un Decreto Supremo que refuerce esta posición.
De acuerdo a la última cartera de proyectos aprobada por el Ministerio de Energía y Minas (MEM), la región Apurímac presenta un futuro promisorio, al haber captado el 20% del total de la inversión minera comprometida en los siguientes 10 años, que asciende a más de US$ 51 mil millones.
El primer gran proyecto minero en riesgo es Las Bambas que incluso tiene el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado por el MEM, al igual que el proyecto Conga en Cajamarca. El compromiso de inversión del operador Xstrata Copper (Suiza) es de US$ 4,200 millones y la fecha de inicio de producción de cobre está prevista para el 2014.
El segundo gran proyecto minero en riesgo por la amenaza de algunos grupos de presión extremistas en Apurímac es Haquira perteneciente a la canadiense Antares Minerals, cuyo compromiso de inversión supera los US$ 2,800 millones y la fecha estimada de inicio de producción de oro, cobre y molibdeno es el 2013.
El tercer proyecto es Hierro Apurímac, de propiedad de la australiana Strike Resources, cuya inversión estimada es de US$ 2,300 millones; y el cuarto proyecto, también en etapa de exploración, es el cuprífero Los Chancas de Southern Perú Copper del Grupo México, que demandaría una inversión de US$ 1,300 millones.
Para el presidente de la SNMPE con este tipo de decisión de suspender toda actividad minera en la zona de protesta, sólo se atenta contra el desarrollo nacional ya que se retraerían las inversiones. Criticó que se “haya metido en el mismo saco a la minería informal y a la formal”, con las previsibles consecuencias que esto generaría.
“No es el camino se han confundido las cosas porque inicialmente la manifestación de Andahuaylas era contra la extracción ilegal de minerales y no contra la minería formal”, dijo.
Precisó que este tipo de confusión traerá como consecuencia menores recursos para los gobiernos, menor oportunidad de trabajo, de salario, etc.
“Si andábamos preocupados con la escalada antiminera, esto nos deja mayor preocupación”.
Informó que la SNMPE va a analizar los puntos acordados en el acuerdo para evaluar las medidas a tomar.
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